Literatura en cine: encuentros y desencuentros en la Tierra Media
Ξ October 16th, 2011 | → 0 Comentarios | ∇ Avisos de Próximas Actividades |
Falta casi año y medio para el 14 de diciembre de 2012, fecha anunciada para el estreno de la primera parte de El hobbit, la “precuela” (como dicen ahora) de la trilogía fílmica de El señor de los anillos, y ya Empire, la revista de cine de mayor circulación en la Gran Bretaña, le ha dedicado la portada de su más reciente número a un primer y exclusivo reportaje “detrás de las cámaras”.
Y no es ningún exceso de celo: pocos dudan de que éste será el segundo aire del fenómeno comercial, mediático y (¿por qué no?) hasta estético en que se ha convertido la adaptación cinematográfica dirigida por Peter Jackson de las novelas del escritor inglés John Ronald Reuel Tolkien, y todos quieren estar desde ya en la cresta de la ola.
Por si algún lector no vive en este planeta, tanto El hobbit como El señor de los anillos (ESDLA, de aquí en adelante) forman parte de un ciclo narrativo creado por Tolkien conocido como mitología de la Tierra Media, considerada la piedra fundacional de la literatura de “alta fantasía”.
Siempre es difícil explicar a los que no están en el ajo por qué, pero la creación tolkienana, con ser esencial e indiscutiblemente una obra literaria, es mucho más que literatura: es una mitología con todas la de la ley, que se ha vuelto el corazón de un complejo movimiento cultural con casi 75 años de existencia. Y tal vez la más conspicua de sus manifestaciones sea el afán creativo.
Baste decir que desde la publicación, en 1937, de El hobbit hasta la fecha se suceden por decenas, por cientos y, sin hipérbole, por miles las propuestas de profesionales y aficionados para representar e interpretar esta mitología mediante la pintura, la escultura, la música, el teatro, el ensayo, la poesía y la narrativa; incluso entran en este juego la arquitectura y, por supuesto, el cine.
Sin embargo, la expectativa de ver traducida a la pantalla grande la odisea tolkieniana no comenzó, ni mucho menos, con Jackson. Ya en vida de Tolkien hubo aspirantes a ese reto y hoy los afanes por llevar la Tierra Media al celuloide son parte de la crónica de ese matrimonio casi siempre mal avenido que forman cine y literatura, con sus inevitables equívocos entre dinero y arte.
La primer vez que se planteó la posibilidad de convertir ESDLA en una película fue en 1957, cuando Al Bordas, Morton Grady Zimmerman y Forrest J. Ackerman (una leyenda de la ciencia ficción) se acercaron al escritor para proponerle realizar una animación de su novela. Tras consultarlo con la almohada, con su editor y con la cartera, Tolkien dio su visto bueno provisional, probablemente estimulado porque –en sus propias palabras- le presentaron “algunos dibujos verdaderamente buenos (Rackham más bien que Disney) y algunas fotografías en color notables”, ya que el trío se había tomado el trabajo de buscar y fotografiar locaciones que evocaran la Tierra Media.
No obstante, desde el primer momento advirtió que el boceto de guión no era de su agrado y cuando pusieron a su consideración el texto definitivo, elaborado por Zimermman, fue el acabóse: Tolkien les envió una larguísima carta destrozando prácticamente cada párrafo del guión.
En resumen, le pareció en extremo frecuente “la alteración deliberada de la historia, en cuanto a su anécdota y significado, sin ningún fin práctico ni artístico” y les advirtió que “la perversión de los personajes me enfadaría más (como me enfada ya por lo que he visto en los esbozos) que el deterioro de la trama y el paisaje”.
Existen versiones de que Los Beatles también hicieron su luchita y propusieron un proyecto con Paul MacCartney como Frodo, Ringo Star como Samwize, George Harrison como Gandalf y John Lennon en el papel de… Gollum, cosa que tampoco le habría hecho gracia a Tolkien.
De ser cierto el episodio, ya que la única fuente acreditada son unas vagas declaraciones que hizo Peter Jackson en 2002, sería destacable el rechazo de Stanley Kubrick a dirigir el proyecto por considerar que es imposible trasladar ESDLA al cine.
A pesar de estas experiencias nada gratificantes para el escritor, sus necesidades fiscales lo eran menos y terminó por vender los derechos cinematográficos no sólo de ESDLA sino también de El hobbit a la United Artist, en 1969, por la irrisoria cantidad de 10,000 libras esterlinas de las de entonces para poder pagar sus impuestos.
Al año siguiente, la compañía le pidió a John Boorman que se hiciera cargo de la tarea y éste elaboró un guión para un filme de dos horas y media, pero ya no de animación sino en vivo. Durante el proceso, recibió una carta de Tolkien inquiriendo acerca del proyecto y Boorman contestó de manera tranquilizadora. No obstante, el hecho es que el cineasta había realizado una multitud de cambios de forma y de fondo, de los cuales el más llamativo es sin duda que había teñido la historia de una sexualidad explícita inexistente en el texto original, al grado de que incorporaba una escena erótica entre el hobbit Frodo y la dama élfica Galadriel.
De cualquier modo, entre que hubo relevo de ejecutivos en la United Artist y que el costo de producción era demasiado alto, la cinta nunca se filmó, aunque Boorman aprovechó en Excalibur, su película más conocida, muchos de los conceptos visuales que había ideado para ESDLA.
Ya fallecido Tolkien, el 2 de septiembre de 1973, el relevo fue tomado por Ralph Bakshi, un especialista en animación que se había hecho un nombre con Fritz the Cat, la primera película de dibujos animados para adultos.
Enterado del fallido intento de Boorman, se acercó, en 1976, a la United Artist y luego de una comedia de enredos financieros entre dicha compañía, la Metro Goldwyn Mayer (propietaria de AU) y la Saul Zaentz Company, se logró un acuerdo para transferirle a ésta la mayor parte de los derechos sobre la obra de Tolkien.
La propuesta de Bakshi descansaba en el uso de una técnica de animación llamada rotoscopia, que permite “calcar” los movimientos de actores previamente filmados sin necesidad de costosas escenografías o efectos especiales, e incluso aprovechar el pietaje de otros filmes para ahorrarse -por ejemplo, en las batallas- la contratación de una multitud de extras.
Sin embargo, la pujanza de la televisión se hacía sentir y, aunque todavía no era “pantalla grande”, la NBC transmitió el 27 de noviembre de 1977 un programa especial con la animación de El hobbtt producida y dirigida por Jules Bass y Arthur Rankin Jr. Era la primera vez que se podía ver a Tolkien con “imágenes en movimiento”… sin mayor pena ni gloria.
Aunque esta versión no le quita ni le pone nada a la novela, la crítica especializada señaló que la narración resulta extremadamente confusa para quien no haya leído previamente el libro, así como la desigual calidad de los dibujos que a veces es excelente pero en otras “execrable”.
Un año después, en noviembre de 1978, se estrenó –ahora sí en el cine- la primera parte de la adaptación de ESDLA rodad por Bakshi. Y aunque éste había sido lo bastante fan como para prometerle a Priscilla, la menor de los hijos de Tolkien, completa fidelidad a la novela, compromiso que el guionista Peter S. Beagle cumplió cabalmente, eso no lo salvó de las feroces críticas de los aficionados a la Tierra Media, que a esas altura eran más que legión, sobre todo porque el resultado visual es pobre y plano.
Los beneficios no fueron malos: con cuatro millones de dólares que costó la producción se logró recaudar 30.5 millones en taquilla, pero a pesar de ello, la Saul Zaentz Company decidió repentinamente, y sin ninguna explicación, que la segunda parte no se filmaría.
El dúo Bass-Rankin Jr. aprovechó el hueco dejado por la cancelación y en mayo de 1980, esta vez por medio de la ABC, se transmitió el especial televisivo titulado The Return of the King, el cual se centra en la parte de ESDLA que Bakshi ya no pudo rodar. Con el mismo estilo y limitaciones que su versión de El hobbitt, la respuesta del público fue más bien escasa.
Así, hubo que esperar casi dos décadas y la llegada de las megaproducciones para que alguien –llamado Peter Jackson- convenciera a Hollywood de que llevar ESDLA al cine requería mucho trabajo y aún más dinero. Aunque de ninguna era una aventura sin cálculo, pues la Tierra Media tenía, sin necesidad del cine, su propio y creciente público: a finales del siglo XX, se habían vendido unos 50 millones de ejemplares de ESDLA y 35 millones más de El hobbit, traducidos a casi 40 idiomas, existían tres docenas de asociaciones dedicadas a la obra de Tolkien en todo el mundo y una larga tradición producción artística e intelectual alrededor de ella.
Con un presupuesto global de 285 millones de dólares, un guión que se empezó a escribir desde 1997 y ocho años de rodaje -además de la licencia de la Saul Zaentz Company y el respaldo de New Line Cinema- Jackson realizó una trilogía cuyas partes se fueron estrenando consecutivamente en diciembre de 2001, diciembre de 2002 y diciembre de 2003, la cual es notable sobre todo por su ambiciosa producción.
Jackson tuvo el cuidado, entre otras muchas cosas, no sólo de elegir impresionantes locaciones naturales para el rodaje, sino que contrató a dos de los más prestigiados ilustradores de la Tierra Media –John Howe y Alan Lee- para el diseño visual, así como a especialistas en los idiomas creados por Tolkien, por no hablar de la calidad de la escenografía y otros etcéteras.
El éxito fue rotundo: la crítica lo aclamó y el público abarrotó las salas de proyección para dejar en las taquillas 2,900 millones de dólares, es decir, 10 veces lo invertido. Y esa es la parte chica del pastel, pues el mercado creado para ediciones en DVD, figuras de acción, iconografía de los actores, reproducciones de objetos y vestuario, juguetes, documentales y programas especiales, publicaciones, promociones de comida rápida, música, derechos de autor sobre logotipos y emblemas y todo lo imaginable, sencillamente no tiene cálculo.
Lo cual, por cierto, ha dado lugar a más de un sainete entre quienes alegan derechos sobre los beneficios de este suculento bocado -incluyendo a los herederos de Tolkien, quienes, contra lo que se suele creer, están muy lejos de llevarse la parte del león-, ya que con el paso del tiempo se han ido fraccionando y enredando de diversas maneras.
Sin embargo, y luego del casi unánime entusiasmo inicial, con el paso del tiempo se han ido abriendo paso voces críticas, sobre todo de los conocedores de la obra de Tolkien, quienes consideran como excesivas, innecesarias y, a veces, hasta ofensivas muchas de las modificaciones hechas a la trama y al carácter de los personajes, pero sobre todo de quienes se sienten desencantados porque, después del primer impacto, los filmes están muy lejos de proporcionarles la elevada satisfacción estética que encuentran en la novela.
De cualquier modo, tal vez uno de los efectos más inesperados de esta megaproducción es que los aficionados se pusieron a hacer cine. Así, en 2004, los rusos Igor Khazanov e Stas Tunev produjeron Mr. Bliss, animación de un libro de Tolkien para niños del mismo título y para la cual usaron las ilustraciones hechas por el escritor. Aunque desde su creación ha estado disponible en Internet y en DVD, sólo dos años después se exhibió en Alemania.
Otro proyecto más ambicioso, con actores, fue Beren and Luthien, por el estadounidense John Broadhead, que recoge una de las historias contenidas en El Silmarillion, otro de los textos de la mitología de la Tierra Media. Fechado en 2008, este filme sólo es posible verlo por medio de YouTube.
Ya con un mayor grado de formalidad, el 3 de mayo de 2009, en el Festival Internacional de Ciencia Ficción de Londres, se estrenó The Hunt for Gollum (La cacería de Gollum), del inglés Chris Bouchard, cortometraje de 40 minutos realizado con un presupuesto de 4,700 dólares y el trabajo de cientos de voluntarios. Se distribuye, sin fines de lucro, en Internet.
En octubre del mismo año, la también inglesa Kate Madisón estrenó, en Alemania, su Born of Hope (El nacimiento de la esperanza), largometraje realizado con recursos muy superiores (35,000 dólares de donaciones privadas), que narra la historia de los padres de Aragorn y los primeros años del futuro rey de Gondor. También se distribuye gratuitamente en Internet y su relativa calidad le ha ganado más de un millón de descargas.
Pero al margen de recursos y limitaciones, estos “fanfilmes” (como se les conoce) reflejan una mejor comprensión de la obra de Tolkien que las grandes producciones, cosa que, por supuesto, al gran público le tiene sin cuidado.
Por ello, en 2006, Jackson se volvió a colocar en el centro de las expectativas al filtrarse las primeras noticias ciertas de que New Line Cinema le había pedido realizar un versión cinematográfica de El hobbit. Pero en una carta abierta, el cineasta declaró: “El estudió va a tener que contratar a otro director”.
Fuera sincero o fuera para hacer presión, el hecho es que un año después se anuncia que New Line Cinema y MGM cofinanciarían el proyecto con Jackson como productor ejecutivo. Y en 2008, tras una serie de especulaciones, se designa al mexicano Guillermo del Toro a cargo de la dirección.
La noticia fue recibida con beneplácito, pues Del Toro había mostrado ya, con cintas como Hellboy y El laberinto del fauno que podía darle al cine no realista un elevado nivel y un toque personal muy distinto al de Jackson. De hecho, en agosto de ese mismo año, declaró: “Estoy intentando ser fiel a lo que leí cuando era joven. Ese es El hobbit al que estoy sirviendo. No puedo servirle a una película de Peter Jackson”.
Pero las cosas se complicaron con renovadas disputas por los derechos entre MGM, New Line Cinema y Tolkien Enterprise (subsidiaria de Saul Zaentz Company), lo que no sólo retrasó el inicio de la filmación, sino que fue el marco para otra batalla, ésta de egos.
En efecto, alegando que las dilaciones habían retrasado su carrera dos años, Del Toro renuncia, en mayo de 2010, a dirigir El hobbit, pero con el tiempo las verdaderas razones han ido aflorando. En una entrevista publicada en febrero pasado por The New Yorker, explica que su visión de la Tierra Media no era bien vista por los ejecutivos del filme, y temía que sus creaciones fueran mutiladas. Sabía –dijo- que, llegado el momento, las diferencias de visión con el entonces productor Peter Jackson iban a brotar.
Y como para confirmarlo, unos meses después, en octubre, se anuncia que siempre sí, que Jackson dirigirá las dos partes de la adaptación. Así, en marzo de este año, al fin se da el pizarrazo para la primera escena de El hobbit… y para la carrera por las pingües ganancias que se esperan.
Aun falta año y medio, pero para algunos la expectativa ha dejado de serlo. Para bien o para mal, es muy probable que lo que veamos en diciembre de 2012 y en diciembre de 2013 –cuando se estrene la segunda parte- será más de lo mismo, aunque, eso sí, servido en el recurso cinematográfico de moda: la 3D. Pero vaya usted a saber, en año y medio pueden pasar tantas cosas..
Igor Ayala, publicado originalmente en: “Ranazul”, revista cultural de la Universidad Autónoma Metropolítana-Xochimilco, número 2, septiembre-diciembre de 2011.
- The Hobbit (1977, EU). Dir. Jules Bass y Arthur Rankin Jr. Guión: Romeo Muller. Prod. Jules Bass y Arthur Rankin Jr. 77 min., animación.
The Lord of the Rings (1978, EU). Dir. Ralph Bakshi. Guión: Peter S. Beagle y
Chris Conkling. Prod. Saúl Zaentz. 133 min., animación.
The Retuirn of the King (1980, EU). Dir. Jules Bass y Arthur Rankin Jr. Guión: Romeo Muller. Prod. Masaki Ihzuka. 98 min., animación. - The Lord of the Rings/ The Fellowship of the Ring (2001, EU). Dir. Peter Jackson. Guión: Fran Walsh, Philippa Boyens y Peter Jackson. Prod. Peter Jackson, Barrie M. Osborne, Tim Sanders y Fran Walsh. 178 min, con Elijah Wood, Ian McKellen y Viggo Mortensen.
- The Lord of the Rings/ The Two Towers (2002, EU). Dir. Peter Jackson. Guión: Fran Walsh, Philippa Boyens, Stephen Sinclair y Peter Jackson. Prod. Peter Jackson, Barrie M. Osborne y Fran Walsh. 178 min, con Elijah Wood, Ian McKellen y Viggo Mortensen.
- The Lord of the Rings/ The Retuirn of the King (2003, EU). Dir. Peter Jackson. Guión: Fran Walsh, Philippa Boyens y Peter Jackson. Prod. Peter Jackson, Barrie M. Osborne y Fran Walsh. 178 min, con Elijah Wood, Ian McKellen y Viggo Mortensen.
- Mr. Bliss (2004, Rusia). Dir. Gennady Tishchenko Guión: Svetlana Taskaeva y Gennady Tishchenko Prod. Tolkien Texts Translation. 33 min., animación (http://www.nto-ttt.ru/ourwork/mbliss.shtml).
- Beren and Luthien (2008, EU). Dir. John Broadhead. Prod. Reflection Films. (http://www.youtube.com/watch?v=KrKBsoP9G1c&feature=related)
- The Hunt of Gollum (2009, UK). Dir. Chris Bouchard. Guión: Chris Bouchard. Prod. Chris Bouchard. 38 min., con Adrian Webster, Gareth Brough y Jason Perino (http://www.thehuntforgollum.com).
- Born of Hope (2009, UK) Dir. Kate Madison. Guión: Paula DiSante. Prod. Kate Madison. 71 min., con Christoper Dane, Beth Aynsley, Danny George y Kate Madison (http://www.bornofhope.com).
http://www.imdb.com/title/tt0846785/
http://www.europapress.es/cultura/cine-00128/noticia-hobbit-bilbo-gandalf-estrellas-portada-20110628121405.html
http://es.paperblog.com/tolkien-y-disney-un-entendimiento-imposible-56541/
http://faculty-staff.ou.edu/C/Janet.B.Croft-1/three_rings_for_hollywood.htm
http://en.wikipedia.org/wiki/Ralph_Bakshi
http://en.wikipedia.org/wiki/The_Lord_of_the_Rings_film_trilogy
http://forum.barrowdowns.com/archive/index.php?t-12786.html
http://en.wikipedia.org/wiki/The_Lord_of_the_Rings_(film)
http://tolkiengateway.net/wiki/United_Artists
http://www.terra.com.mx/cine/articulo/1038775/Guillermo+Del+Toro+siente+alivio+por+dejar+El+Hobbit.htm
http://revistatoma.wordpress.com/2010/12/10/guillermo-del-toro-y-su-historia-de-una-ida-y-una-vuelta/
http://es.wikipedia.org/wiki/Middle-earth_Enterprises
http://forum.barrowdowns.com/showthread.php?t=12786
http://www.thisislondon.co.uk/news/article-812509-tolkien-sold-film-rights-for-10000.do
http://en.wikipedia.org/wiki/Adaptations_of_The_Lord_of_the_Rings
http://articles.cnn.com/2002-03-28/entertainment/rings.beatles_1_powerful-ring-gollum-beatles-plan?_s=PM:SHOWBIZ
http://www.avclub.com/articles/ralph-bakshi,13690/
http://uan.nu/dti/polemico.html
http://www.movieline.com/2011/03/timeline-the-hobbits-troubled-75-year-journey-from-page-to-screen.php
